El niño, el arbol y el rio

Existio en un sitio lejano un niño al cual le gustaba mucho sentarse junto a un arbol el cual estaba frente a un rio. Todos los dias observaba lo que sucedia y siempre quedaba maravillado de lo que el rio traia en sus aguas puras y cristalinas.

Aquel arbol parecia comprender los sentimientos del niño, cuando este estaba trizte, el arbol perdia color, por el contrario cuando el niño estaba alegre el arbol parecia mas lleno de vida.

El tiempo paso y llego el otoño, aquel arbol comenzo entonces a marchitarse, el niño se hizo viejo ,pero seguia sonriente, observando el rio, sabia que sus semillas habian germinado y que algun dia habrian mas arboles como ese y que otros niños podrian disfrutar de este paisaje.

El tiempo paso el arbol y el viejo murieron, pero ahora sus semillas habian germinado, aquel rio cristalino continua su paso, pero nadie puede olvidar a aquel niño ni aquel viejo arbol.

Nuestros corazones son los niños, los arboles son nuestras mentes y el rio es el tiempo. Todos nos encontramos delante de este gran rio y aunque muramos y seamos olvidados, seguramente mas de alguna idea o pensamiento nuetro originado desde el fondo de nuestro corazon perdurara y sera recordada.

2 Comments:

  1. RodolfoZea said...
    Ta chilero tu poema vos, no te conocia ese tu lado poeta... psss ta bien vos, te felicito y pue pilas ahi, me contas cuando publiques otro!
    fagoner said...
    Que onda mano, bonita historia es cierto todo lo que hacemos dará algún fruto bueno o malo, no importa todo lo que hagamos siempre será recordado por alguien.... bien decía Jesús el que crea en mí hara cosas aun mayores que yo, así que todo depende de nosotros

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